He conocido personas que viven recordando el pasado y anhelando regresar, de cierta forma el pasado parece más bueno y más todo que el presente.

En ocasiones el presente nos da de golpes con una realidad tormentosa, nos viene problema tras problema y parece que estamos inmersos en un círculo vicioso del que jamás saldremos, pero si vemos con atención podremos darnos cuenta de que no todo es malo.
Por ahí dicen que no hay mal que por bien no venga y es así, los problemas siempre estarán presentes, pero de eso se trata la vida, sin los problemas no podríamos disfrutar la felicidad, ni siquiera sabríamos lo que es la felicidad porque estaríamos en un eterno bien vivir.

Hay otra frase que habla sobre esto: “para tener una rosa hay que aprender a esquivar las espinas” tal vez nos espinemos una que otra vez, pero con la práctica podríamos agarrar el tallo con tal destreza que nuestros dedos queden entre las espinas, aún cuando el espacio entre ellas sea diminuto.

El simple despertar un nuevo día es un regalo valioso, cualquier día podríamos amanecer muertos, pero estamos aquí, con una nueva oportunidad de ser felices.
Hace tiempo escuché una historia que hablaba sobre una persona que renegaba de su vida, estaba harto de su trabajo y decía odiarlo, deseaba no trabajar más en ese lugar, al día siguiente estaba desempleado. Luego renegó de su casa porque era vieja y tenía muchos desperfectos, al día siguiente no tenía un techo, dormía en la calle. Renegó de sus hijos, eran tan malcriados y desobedientes, al día siguiente desaparecieron.

Hay tantas cosas que tenemos y que tienen la capacidad d
e hacernos felices, si no las disfrutamos el tiempo se las llevará, porque el tiempo no espera, no tiene pausa, hay que disfrutar incluso los momentos malos porque son los que nos ayudan a valorar tanto los momentos buenos.

Fuente de imagenes 12 3


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