Hace aproximadamente un año, en una de mis citas de control de embarazo, mi ginecóloga me preguntó si haría el porteo, que es una técnica de crianza en la que se tiene al bebé cerca todo el tiempo.

haciendo uso de un fular o canguro; en ese momento le dije que no, con cierta extrañeza y sintiendo que eso no era para mi, que sería demasiado pesado tener a mi bebé siempre encima de mi, sin que me dejara hacer mis cosas…

 

Yo estaba bien informada sobre este método de crianza

que incluía la lactancia a libre demanda y exclusiva hasta los 6 meses, así como extenderla como complemento hasta los 2 años; a pesar de esto no sentía tanto apego con mi bebé, lo amaba pero no sentí ese instinto hasta que nació.

Entre mis planes antes de que naciera, estaba llevarlo a la guardería, hice miles de planes pero a la mera hora todo cambió.

 

 

Desde que cargué por primera vez a mi bebé no quise separarme de él jamás, fue hasta ese momento y con el pasar de los días que me di cuenta que era un ser tan pequeñito e indefenso,

con muchos miedos por afrontar, un mundo totalmente nuevo por descubrir y al cual debía acostumbrarse, él no conocía más que mi vientre y todo este mundo tan ruidoso y frío le daba miedo, sólo quería sentir el calor de mamá, escuchar de nuevo mi corazón para tranquilizarse,

además pasaba por muchos cambios en su cuerpo, ahora tenía que respirar, comer, digerir, era todo nuevo y comprendí que él esperaba mucho de mi, sólo me tenía a mi para sentirse mejor en su nueva vida.

 

 

Así que sin haberlo querido ni planeado

La crianza con apego se hizo parte de nuestras vidas, él y yo estábamos juntos siempre, cerquita, abrazados, calentitos. Claro que fue difícil para mí, dejé de hacer muchas cosas,

no podía comer o cocinar, limpiar, bañarme, nada, pero todo ha valido la pena. Incluso en cierta ocasión me empezó la duda y el miedo sobre qué pasaría si él se acostumbraba tanto a este estilo de vida que nunca se despegaría de mi, qué tal si lo hacía un niño dependiente e inseguro;

hasta el momento todo ha cambiado poco a poco y puedo decirles que el apego es lo mejor que pude haber hecho por mi bebé y por mi.

Ahora tiene casi 8 meses

Ha ido independizándose poco a poco, ahora entiendo que no se hará dependiente por estar siempre conmigo porque sólo es una etapa en la que él necesita de mi al 100% y precisamente el estar cerca de él lo hace seguro de sí mismo, le quita miedos, le ayuda a comprender el mundo que lo rodea, a animarse a descubrir cosas sabiendo que mamá lo respalda, lo protege de los peligros, que si algo lo asusta o lo lastima, yo estaré ahí justo a su lado para defenderlo de todo, que cualquier dolor o angustia puede solucionarse dándose la vuelta y abrazándome.

 

 

Los bebés pasan por etapas y un día llegará la etapa en que no necesiten más de mamá, o tal vez sí la necesiten pero no tan cerca, tendrán que correr y nosotras ver desde lejos, cuando necesiten aquí estaremos para abrazarlos y darles un beso, como siempre cerca y al pendiente.

Los bebés son tan sabios y vienen totalmente preparados y equipados para enfrentar este mundo, su cuerpo estará listo en cada etapa, ese funciona solo, pero los sentimientos necesitan de mamá para desarrollarse sanamente.

Fuente imagenes: 1, 2, 3, 4


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