La depresión no es sólo estar triste

Va mucho más allá, es algo más fuerte que tú, algo que aunque no quieras te arrastra a lo más profundo, a lo más oscuro y solitario, se apodera de ti sin pedirte permiso, hace de ti lo que quiere, no tienes elección sobre cómo sentirte al despertar, o tal vez llega sin aviso a medio día o a media tarde, quizás de noche.

Es como si alguien muy grande y pesado estuviera en tus hombros, quizás un día no te permita levantarte, no te permita comer, no te deje ir a trabajar y te dará igual si te despiden, te hace ver lo malo de la vida y no te deja ver lo bueno.

 

Algún día te hará comer de más, exponerte a cosas peligrosas, hará que canceles compromisos por más prometedores que luzcan, no te dejará bañarte, peinarte, cambiarte de ropa.

Estar deprimido es no ver ninguna esperanza ni hoy ni mañana ni nunca

es sentir que nadie te quiere, que a nadie le importas, que no pasaría nada si mueres, que nadie te extrañará, que todo sería mejor si no existieras, que nada de lo que deseas se cumplirá.

Te recuerda lo malo que has hecho, los malos momentos, te recalca lo que no has podido lograr.

Es no querer hablar con nadie, no querer salir de casa.

 

 

Todo esto visto por una persona feliz parece ser inventado, excusas, exageraciones, pero es totalmente real, es como un fantasma que sólo el que lo padece puede verlo.

Hace dos años yo sufrí de esto y pude salir victoriosa, decidí ir a terapia y el solo hablar de ello me ayudó mucho, el psicólogo me hizo ver las razones de mi tristeza y me ayudó a ver la realidad, no tenía por qué preocuparme porque las cosas empeoraran porque tal vez acabarían de forma diferente, y preocuparme antes de tiempo me estaba haciendo mal, igual que sufrir por cosas del pasado que seguían lastimándome, tuve la oportunidad de salir de eso.

Junto con la depresión se fueron los malestares físicos, también eso me había dejado, dolores y padecimientos inexplicables que estuve tratando por meses, a veces se iban y regresaban, pero hasta que decidí pedir ayuda se fueron definitivamente.

 

 

La depresión es peligrosa, a algunos los lleva a un trágico final, otros podemos vivir para contarlo, unos casos son más fáciles y otros más difíciles pero con apoyo todo es posible.

Si llegas a conocer a alguien con depresión, dale todo tu apoyo y comprensión, también mucha paciencia porque muchas veces no verá la salida y recaerá, pero tal vez sin ayuda no pueda terminar con el enemigo invisible.

Fuente de imagenes: 1,2,3.


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